Pantanal primer día.
Mañana voy a hacer dos o tres compras ya que estoy sin maleta sin nada. Jabón, repelente para mosquitos y como tengo una barba que esta creciendo me detengo donde Esteban quien le corta el pelo a un cowboy pantanero, con un acento digno de un vaquero de Nevada. Por primera vez en mi vida siento el sudor correr por mi frente y los ojos. Esteban, el peluquero, anda por los 70 años y no pierde tiempo en palabras. Mejor para mi, así se concentra en no cortarme la cara con su navaja. Salgo sin la cara ensangrentada y esto me cuesta 5 francos suizos. Ver fotos
El otro personaje que también ronda los 70 es un señor en la Plaza República que vende miniaturas de la fauna de la región, como me dice que es artesanía, yo le creo ya que a mi me servirán para mi blog.
A las 11h30 llega un coche de la Fazenda Piuval a buscarme. Pasaremos a buscar tres alemanes al aeropuerto y yo tratare de recuperar mi equipaje. Mi maleta llego el mismo día que yo pero tarde por la noche. Sorprendente rapidez para un equipaje expedido al corazón del Brasil y para el que yo tuve que tomar tres vuelos. Estoy contento.
Una hora y media mas tarde tomamos la Transpaneira y de allí por una pista de tierra muy roja alcanzamos la hacienda. La hacienda se llama Pousada Piuval. El lugar es extraordinario. Frente a las habitaciones, la piscina, y mas allá un llano muy grande donde pastan unas cien cabezas de ganado. Ver fotos
Me recibe Rosario la recepcionista y conversamos como si ya nos conociéramos de antes. Es simpática y amable. Me cuenta que Ico será mi guía durante la semana. Y que cada día tendré una excursión ( 2h30 de caballo, 2h30 de embarcación, un safari nocturno como le llaman, mas 2 horas diarias de caminata). Ico me acompañara siempre. El nació en este lugar, tiene 28 años y le gusta la fotografía. Trabaja mucho como todo el personal aqui y no tiene un salario muy alto.Hace de guía por la mañana y por la tarde y después de una ducha sirve a los clientes en el restaurante.
Ese mismo día hacemos un paseo de reconocimiento del lugar. Desde el punto de vista del rendimiento fotográfico nada top. En la selva hay mucha vegetación y poca luz y mi teleobjetivo consume bastante luz, el día no esta muy asoleado y no se ven muchos “bichos” como llaman ellos a los animales.
Sobre todo vemos algunos Araras azules, unos papagayos muy vistosos y ruidosos que vuelan en pares y a raras veces en bandadas. Algunos monos somnoléan en lo alto de las ramas y un coati se escapa a gran velocidad. Conversamos y nos entendemos muy bien con Ico. Ver fotos
Al final de la caminata toma una varilla, da unos toques a una rama de arbol y por milagro aparecen cientos de hormigas. Me explica que estas hormigas si pican, te inoculan una substancia toxica que produce una reaccion alergica y altas fiebres. Yo no toco, me alejo y seguimos el camino. Los mosquitos hacen su aparecida dentro de la selva ya que la tarde es calurosa. Volvemos a la Pousada.
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